Capacitación de los soldados durante su servicio militar

Yajad Leman HaJayal

El servicio en las FDI, el cual es obligatorio para todo joven israelí, hombres y mujeres por igual, es mucho más que un servicio militar; no es solamente el lugar donde los jóvenes contribuyen casi tres años al Estado de Israel y a la seguridad del país y de la golá. Más allá de cumplir con sus obligaciones y obtener la satisfacción y el orgullo por haber completado su servicio militar, las FDI brindan a sus soldados la oportunidad de capacitarse en profesiones civiles, adquiriendo conocimiento, desarrollando habilidades y adquiriendo experiencia, para que a su liberación posean una profesión civil que les permita acceder a un empleo mejor remunerado.

El Ejército reconoce y entiende que los jóvenes cursan su servicio militar en lugar de continuar con su vida académica o empezar su vida profesional, y que, en comparación con sus pares de otros países llegan ‘tarde’ y ya con las responsabilidades inherentes a esta mayoría de edad. Por esto, para Israel es de vital importancia que los soldados liberados (que han terminado su servicio militar), puedan integrarse a la sociedad como miembros útiles y productivos.

Ante este panorama, el Ejército ha diseñado el servicio militar de manera que la gran mayoría de los jóvenes soldados reciban capacitación en una profesión que le será útil en su vida post Ejército, aprovechando los años de servicio militar para desarrollar habilidades y adquirir conocimiento de dicha profesión, y que le permitan, si así lo desean o requieren, tener un empleo digno y redituable.
 
Una vez que los soldados han terminado su entrenamiento básico, son enviados a la base Ir-HaBadim en el Neguev, donde reciben capacitación específica de la unidad asignada o tafkid, dicha capacitación tiene una duración de seis a trece semanas dependiendo del mismo, existen algunas unidades muy especializadas que requieren de mayor tiempo de capacitación.
 
Al finalizar la capacitación de manera satisfactoria, es decir, aprobando su curso, son asignados a una base donde inicia su desempeño profesional bajo la atenta supervisión de su comandante o mefaked. En el desempeño de su tafkid deberán aplicar de manera práctica los conocimientos adquiridos en el curso, mientras obtienen experiencia profesional al mismo tiempo que adquieren valiosas habilidades e incrementan su conocimiento.
De esta manera, una vez que terminan su servicio militar, poseen una profesión en la que pueden recargarse para su sustento económico en cualquier momento de su vida.
 
Existen algunos tafkidim que tienen mayor demanda que otros, debido a su mayor utilidad en la vida civil, estos son: conductor de rescate, marinero remolcador, técnico en comunicación, ciberdefensa, enfermería, asistente de dentista, paramédico, dentista, inspector de vuelo y operador de vehículos aéreos no tripulados, estos tafkidim requieren que el joven soldado cumpla con mayores requisitos para ser asignado a estas unidades.
 
Esta integración a la vida productiva civil es tan importante para el Ejército que ha desarrollado un proyecto que facilita su integración en la industria civil. Este proyecto se define como una Incubadora Tecnológica Avanzada. De esta manera, el Ministerio de Economía otorga certificados de titulación profesional, donde junto con el Ejército revisan la variedad de cursos existentes y los aprueban para certificados civiles. Este certificado de título profesional aparece en el certificado de liberación, de forma que el soldado puede empezar a trabajar en su profesión inmediatamente después de ser liberado. Cabe aclarar que el certificado de titulación que da el Ejército no sirve para el mundo laboral civil.
“Esto se ha logrado debido a que hay un reconocimiento por parte de las empresas de las habilidades y la experiencia que han adquirido los soldados”, explica el teniente coronel Keren Ben Natan, jefe de la División de Planificación e Investigación de la División de Personal. “En algunas profesiones, también hay un reconocimiento de puntos académicos, por ejemplo, en un curso de programación”.
 
Para los soldados asignados a unidades de combate, quienes no pueden recibir capacitación para un oficio civil debido a sus responsabilidades dentro del Ejército, existen múltiples programas que buscan integrarlos a la vida productiva civil, ya sea por medio de oficios, de carreras técnicas, e incluso, de carreras profesionales.
De esta manera, las FDI cumplen con dos valiosas funciones para la vida del Estado: la protección de sus ciudadanos y la capacitación de los jóvenes para la vida civil al terminar su servicio.
 
Su trabajo es velar por la seguridad de Israel, el nuestro es cuidar de ellos…
 
Yajad Leman HaJayal
 
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