Twitter, entre el gran negocio y la libertad de expresión

Mauricio Coronel
Polémica y Café

Elon Musk se hizo de Twitter y de inmediato surgió la polémica. ¿Acaso ese espacio ya de por sí ‘sucio’ se va a convertir en un circo romano? ¿Para qué quiere Musk una red social digital? ¿El magnate de origen sudafricano está preocupado por la libertad de expresión? Abraham Lira Valencia, doctor en Ciencias Políticas y Sociales por la Universidad Nacional Autónoma de México, habló en conferencia acerca de lo que implica ese movimiento comercial y las dudas de cómo atajar las críticas de quienes señalan que Twitter es una de las redes socio digitales más controversiales.

Desde la academia, pero con un lenguaje sencillo, Lira Valencia expuso algunos ejemplos de la vulnerabilidad de la información que comparten los usuarios de las redes. Recordó el caso de la empresa Cambridge Analytica que usó datos confidenciales de los usuarios para difundir noticias falsas acerca del proceso electoral en Estados Unidos.

En el caso de Twitter, se le identifica como una de las redes más toxicas. El especialista en ciudadanía digital y profesor universitario señaló que actualmente todo pasa por la autorregulación y que desafortunadamente muy pocos países cuentan con la tecnología para detectar y detener los discursos de odio.

El doctor Lira puso el dedo en la llaga y de inmediato señaló que tanto Facebook como Twitter son empresas de servicios

de tecnología que cruzan las barreras nacionales y donde a sus dueños lo que les interesa es el negocio. Todos sabemos que esas cuentas son ‘gratuitas’ y que el negocio está en la venta de la información que los propios usuarios comparten. Lira fue lapidario, “las redes sociales tienen un modelo de negocio sencillo: nosotros”.

Y entonces, ¿cuál es el papel del Estado? El problema es que la tecnología es adictiva y ‘atrapa’ a los usuarios y las legislaciones que deberían protegerlos siempre van atrás de las innovaciones. ¿Cómo entender la regulación? Por un lado, si se regula, se defiende a la democracia y se protegen los derechos humanos, así como se conquista la paz pública. Y cuando no se regula, se limitan los capitales, se limita la propiedad privada y se constriñe el libre mercado.

La sesión tuvo una participación muy intensa donde se aclararon algunos aspectos y se abrieron nuevas dudas de que estamos en un escenario donde la prudencia y la ética parecen desfasados de la realidad actual, pero que serán vitales si no queremos vivir en un mundo de terror distópico. La promesa de que la tecnología está al servicio del hombre se nos puede escapar de las manos en un mundo que no se detiene.

Los esperamos en Polémica y Café, todos los miércoles de 17:30 a 19:00 horas vía Zoom. Informes en el Comité de Actividades.

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