Yom Haatzamaut con Beyajad

Beyajad celebra Yom Haatzmaut

Para Beyajad es muy importante no dejar pasar las fechas importantes, y así fue el jueves 5 de mayo que nos reunimos en el Lobby del Salón Social Samuel Dultzin para realizar una emotiva ceremonia, nuestra subdirectora Olga Zepeda fue la maestra de ceremonia de este evento. 

Se entonaron respetuosamente los himnos de México e Israel y tuvimos la participación de tres grandes mujeres integrantes de Beyajad, que son morot Norma Dulob, Sylvia Faingerch y Jackie Rubinstein, que en su sentir más puro nos compartieron qué es para ellas el que exista el Estado de Israel.
Morá Norma Dulob 
Israel para mí es el país que me enseñó a ser independiente, a madurar y a crecer como persona. 
Israel me enseñó el por qué soy judía y qué quiere decir ser judía.
Israel fue el lugar adonde pude estudiar, tener mis licenciaturas, servir en el Ejército y llegar al grado de sargento y eso me llena de orgullo porque colaboré en la Guerra de Yom Kipur, y sentí el gran dolor como la enorme tristeza de perder a muchos de mis compañeros de armas y a muchos amigos y colegas. 
Gran parte de mi familia vivió y vive en Israel. Allí conocí al amor de mi vida y allí me casé.
Israel es lo que todos apreciamos y lo que todos necesitamos para vivir en paz, para saber que, si tenemos algún peligro o cualquier problema, no importa en qué país vivamos, nosotros, como judíos somos siempre bien recibidos en Israel.
Allí aprendes de ese pueblo tan fuerte y valiente a no tener miedo y a defenderte, aprendes que cuidarse unos a otros es la única opción.
Mis hijos pequeños podían ir solos por la calle con una llave colgada del cuello y yo sabía que toda la gente los iba cuidar, los iba a dirigir, los iba a proteger porque todos son sus abuelos, sus tíos, sus hermanos, sus papás.
Es un país que cada día cambia, se inventa una y otra vez.
Aunque es un país pequeño es avanzado, moderno, con una tecnología maravillosa, con medicina de alto nivel, con un gran Ejército súper preparado.
Yo amo a Mexico porque aquí fui madre y abuela, porque aquí fui tan bien recibida y trabajé durante 48 años educando a la juventud judío mexicano a amar a Israel.
Morá Jackie Rubinstein
¡Lo Inolvidable!
Viernes 14 de mayo 1948 por la mañana, recuerdos imborrables de aquel día, de aquellos momentos.
La casa de mis padres se llena de alboroto, de luz, de gozo. Amigos que entran y salen con una sonrisa en la boca, algunos con lágrimas en los ojos se abrazan, se besan. Las frases de alegría: Got! ¡D-os mío!  Si’z Emes! ¡Es verdad!
Recuerdo hasta hoy cada momento. Atentos a la transmisión en la radio de la votación en la ONU que decidirá la creación del nuevo Estado de Israel. A cada segundo del sí del no, de las abstenciones… el corazón se detiene, pero no se pierde la esperanza.
Finalmente, la emoción, la alegría, las lágrimas de gozo. El sueño es real, Israel es ya una realidad.
Yo, solo tengo 10 años. En mi mente infantil es muy claro lo que está sucediendo pues crecí en una casa donde Israel, es el centro de la vida familiar, es el centro de la educación, de las conversaciones, de los sueños. Toda mi vida desde niña, Israel, ha representado, el hogar, la seguridad, lo mío. 
Soñé desde mi niñez que mi casa, mi lugar es Israel. Las remembranzas de aquel día son tan vívidas, tan reales, hasta hoy siento en la piel la emoción, las lágrimas acuden a mis ojos y ahí estoy, en aquel momento indeleble en que Israel se convirtió para mí, para todos, en una tangente y maravillosa realidad. 
Y reunidos como significa Beyajad, ondeamos las banderas y festejamos los 74 años de la fundación de Israel. 

¡Am Israel Jai!

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